Una vez mas

Soy basicamente un hombre1

Una mañana lugubre, gris y confunsa despues de una noche llena de alcohol y otras cosas adicionales, sali a caminar a un lugar turistico de la ciudad cuando de repente, apareciste; pelo corto, cuerpo perfecto y sonrisa mucho mas bella que la ultima vez que nos vimos, nuestras miradas se cruzaron como si el destino estuviera escrito, como si todo estuviera ligeramente programado para nuestro encuentro.

Recordamos nuestra historia a medida que ivamos hablando, con nuestras miradas nos deciamos algo tan inminente como una faena llena de erotismo, deseo y descontrol. Llegamos a mi casa y alli en ese preciso instante, nuestros cuerpos forcejean en una actitud beligerante que nos conduce gruscamente a la cama, ella disfrutando cada beso, cada caricia, como el suave moviemiento de mi mano deslisandose de su pecho hasta su coño; el mundo, el tiempo, la gente se detuvieron cuando sudabamos ferosmente, ese momento de climaz ese momento que siempre alcanzabamos lo volvimos a encontrar.

En ella esa sonrisa picara y vil que siempre la hacia sentir viva, creo yo que mas alla que un simple ser humano, recordar lo puedo hacer siempre, tenerte; solo esa vez, solo una vez: te fuiste.

 

Edilberto Montes

11 abril 2013

 

 

Cambio de vida

Dulce María solo tenía doce años tenía el cabello rubio y brillante como un eclipse, esos ojos tan hermosos como una rosa con espinas, esa voz tan delicada como solo ella la podría tener, un ángel muy débil. No pensaba en otra cosa que jugar con sus amigas en la terraza de su casa todas las tardes, era su hora preferida para divertirse a partir de cosas absurdas, pero para ella era lo que le llenaba de alegría ese corazón tan pequeño como su mano empuñada débilmente. En la escuela era la más aplicada del salón los maestros veían en ella un gran futuro. Vivía con su mama que era una alcohólica desquiciada, todos los días ingería medio litro de alcohol y su percepción de la mundo  se volvía abstracto, también vivía con su padrastro era un tipo fracasado adicto a la pornografía, vivía a costa de la pensión que le dejo el padre de Dulce María a su madre, él quería ser un prestigioso abogado pero la vida no es como uno la pinta; a veces hay obstáculos muy grandes que solo las personas capaces las pueden alcanzar.

Una noche cualquiera la madre de Dulce María salió con un par de amigas al casino; otro vicio para apuntarle, en la casa quedo aquella niña con su padrastro que después de sentirse tan moralmente acabado por masturbarse varias veces en su baño  sintió deseos por Dulce María con cuidado abre la puerta del cuarto donde ella se encontraba, estaba dormida y en la cara una sonrisa que decía

-“los niños siempre seremos niños”-

Esa noche no fue un sueño tranquilo para aquella niña, fue violada bruscamente por un sujeto que no merecía respirar, que por personas tan dementes y tan mal psicológicamente este planeta esta tan acabado. Después de acabar con Dulce María aquel sujeto camino lentamente hacia su cuarto, abrió una gaveta en la mesa de noche donde se encontraba una arma negra que decía con solo verla -“mis balas no deben ser desperdiciadas”- pero esa noche no se desperdiciaría ninguna, sentado en su cama y con la imagen de Dulce María en su mente se voló los sesos fríamente, un espectáculo desastroso.

Después de eso Dulce María se volvió muy tímida, sufría de ataques de pánico y su vida nunca volvió hacer la misma, la de una niña de doce años que solo quería reír y vivir.

23 Abril 2012

Edilberto Montes

Tiempo y muerte

Lo que tiene no es de él siempre es de alguien más, no tiene tamaño ni forma ni color ni sabor, solo repite una frase “es hora”. Le gusta salir a las tres de la madrugada es su momento preferido, después de que todos están dormidos tirados y cansados sin que puedan hacer nada él se pasea por las calles chiflando a veces cantando a veces completando el vacio del silencio.  Ese silencio que mientras dices te amo lo quebrantas, ese vacío en el cual él ha visto tanto sufrimiento y dolor, en ese vacío ha visto morir a tu madre, en ese vacío se ha llevado muchas vidas, en ese vacío le gusta vivir, el vacio de la muerte.

14 abril 2012

Edilberto Montes

Acrostico dedicado

Todo el amor es un espectaculo
Antiguamente el amor era verdadero
Tapizaban el corazon con el alma
ILuminaban el camino con recuerdos
Amaban para sentirse amados
Nocion del tiempo ?- Presente
Abrumadora es mi nostalgia cuando te pienso

Edilberto Montes

Una llamada


El día me sabia a barro, a nariz llena de mucosa, a la canción del libro opio en las nubes: “I wanna trip, trip, trip”. El cielo estaba azul pero no daban ganas de mirarlo, todo parecía nada, el ánimo de un alucinógeno, el ánimo de LSD. Prendo la radio y la canción colombiana: “Era la piragua, era la piragua, era la piragua de Guillermo Cubillo” , estaba confuso tal vez por la visita que le hice a Matilda no hace mas de dos horas, Matilda, una mujer chiflada, una mujer muy loca, una mujer muy ilógica, una mujer con sabor a ácido, una mujer con olor a Matilda.

Suena el teléfono; “Ring ring ring” ese sonido tenia un olor amargo un olor a desolación, un olor a tristeza.

-Hola, soy familiar de tu existencia- dicen a otro lado de la bocina

Solo pensé en ella, me hacia falta su olor, su aliento a Colgate total 12 todo el dia, su culo mal colocado, su piel seca; sin ella no tenia satisfacción.

-Sufrió un accidente y lo primero que dijo fue tu nombre- dice aquella voz

La sangre me hirvió por dentro en ese momento, pero Ups, sangre bajando por mis fosas nasales pensé que era una consecuencia de visitar la casa de Matilda, era pasajero. Solté el teléfono, mi cabeza estaba quien sabe en donde; soy desordenado, solo una llamada causo en mi una idea vana de perderte, de que al despertar no estuvieras en este mundo mortal, quiero estar contigo, quiero tener hijos contigo, viajar contigo y que en esos viajes no exista nada solo los dos; debajo de un árbol leyendo un buen libro y tomando algo de whisky.

19 Marzo 2012
Edilberto Montes

Por esa noche de pasion

Una mirada llena de ternura, placer, deseo por aquella conversación erótica entre ella y yo esa noche. Flechas de Cupido dirigidas a ese corazón herido por la vida misma y situaciones adversas; un gusto ilógico por aquella mujer, no sabía nada de ella. Tal vez podría ser prepago, tal vez podría ser una virgen buscando amor, tal vez. Lo que verdaderamente nos unía eran esas palabras con la cual hablábamos; sarcasmo, ironía, pasión y temor.

-Kelly – era su nombre.

Una mujer con la cual no te aburrías; siempre había ese momento picaresco lleno de sexo que se introducía en nuestra charla. Una mujer esplendida. El peso de esas palabras nos hicieron efecto; tanto ella como yo estábamos excitados, queríamos acabar con eso de una buena vez. No importaba como fuera a terminar; bueno, malo o un fiasco. Un parque vacio, una oscuridad agradable para el momento y una luna totalmente brillante como si tuviera luz propia, ese fue el escenario para hacerla sentir viva, para que reivindicara eso que llamamos sexo y descontrol. Cuerpos inundados de sudor seductor, cuerpos muy resbaladizos, cuerpos llenos de satisfacción y éxtasis.

Así termino esa noche; con una imagen grabada en mi cabeza por al cual vale la pena seguir viviendo.

27 Febrero 2012

Edilberto Montes.

Vivir, sufrir y soñar.

Todos soñamos; es innato en cada persona pero, algunos tienen sueños llevados a 2 cuadras ala redonda mientras unos alcanzan  otro universo. La nave espacial es un bueno ejemplo; pero esto no es lo que quiero que lean, el meollo del asunto es que en este blog esta todo lo que fue mi vida después de escribir; todas esa frustraciones, experiencias, esos desamores, esa tristeza que proporciona la vida misma. La poesía por ejemplo es una de mis tantas decepciones, no puedo escribir poesía debido a que no tengo a nadie a mi lado en este preciso instante para dedicar un pequeño texto, expresando ese tanto querer y ese tanto amor por la vida.

Lo que si les puedo decir es que la vida se debe vivir en un estado de relajación e imperfección, hay que amar como esa persona se lo merece y sufrir de una forma única; donde cada dolor proporcione más vida.

(Sentado en un lugar comercial, escuchando ruido en mi reproductor y tomando un café puramente Colombiano.)
11 Febrero 2012

Edilberto Montes